jueves, 19 de julio de 2012

Historia de Karërmian

(Lo siguiente es solo un esbozo beta, y ya se sabe que tiene fallos de redacción)
(Editado: Versión beta 0.2 de la historia global)

Los Tres Hermanos crean el universo, y tras ello crean a los Dioses encargados de crear todos los rincones de cada una de las galaxias que conforman el Universo. Mientras unos supervisan y realizan las acciones divinas más complejas, son otros quienes realizan el trabajo de campo.

Previniendo que sus preciados mundos pudieran ser exterminados por un riesgo exterior, crean poderosas criaturas inteligentes que velen por la seguridad de los mismos mientras los dioses continúan con su obra, ellos son los Titanes. Mientras esto sucede comienza a aflorar la discordia entre dos de los Tres Hermanos.

Es entonces cuando en el mundo de Severazh Diamenh’ke’lemitt’enik’el III, por aquel entonces aún nombrado por sus habitantes por diversos nombres y más tarde conocido como Karērmian, uno de los dioses mayores, Mâlik el ansioso, decide crear una raza, más poderosa e inteligente que cualquier otra hasta el momento; tendría alas, cabeza de lagarto, aptitudes divinas inferiores, la magia, e incluso un aliento capaz de arrasar con sus enemigos de diversas formas. Y extendiendo la secuencia genética evolutiva por el mundo nacieron los dragones.

La creación de Mâlik, tras desarrollar su civilización y siendo consciente de su supremacía evolutiva, construyen un imperio para someter al resto de razas inferiores. Es entonces cuando su mismo creador se percata de que su experimento es demasiado poderoso, y para solventarlo idea un plan para acabar con su supremacía, ordenando a los Titanes destruir su creación, desatándose una guerra por todo el globo; en cuya confusión aprovecharía para hacer evolucionar a las razas humanoides, protegiéndolas de un cataclismo que acabaría con los grandes líderes de los dragones y aquellos ejemplares más poderosos de los mismos. A pesar de cumplirse su plan a la perfección, resulta sorprendido por la merma en número de los Titanes.

El mundo sacudido por la guerra comienza a recuperarse de la primera guerra de su historia, mientras las nuevas y antiguas razas proliferan, llegando nuevas de las estrellas, creando civilizaciones, y evolucionando lentamente. Con el paso de los eones y de la evolución aquellas razas antes únicas, se convierten en solo una, en un Karērmian tan viejo que como todo ser vivo debe morir.

Esta raza es, en realidad, el culmen de una ecumenópolis cosmopolita, una única civilización formada por el conocimiento aunado en armonía de todas las razas, que persisten a las lamentables condiciones de su mundo natal ayudados por un nivel de tecnología inimaginable, y que aprecia tanto su mundo, que no están dispuestos a abandonarlo ni siquiera en su lecho de muerte. Es por ello que recurriendo a su suprema tecnología crean una brecha en el tiempo, viajando a tiempos posteriores a la primera gran guerra cuando Karērmian aún era joven. Aunque quisieron ir más atrás, no pudieron hacerlo debido al poder divino desatado en esta época a consecuencia de la magia divina utilizada por Mâlik para destruir a los dragones más poderosos. Estos karērmianos del futuro, los Demir Melek, alzan su imperio junto a los Titanes, incapaces, estos últimos, de comprender de dónde ha surgido esta nueva raza y si son o no una amenaza para el orden mundial.

Con culturas claramente dispares, los conflictos entre los Demir Melek y los Titanes se encrudecen, al tiempo que los Demir Melek comprenden que aun teniendo los conocimientos para restaurar su civilización carecen de los recursos suficientes para mantenerla, de modo que esta cae lentamente en el olvido.

Temerosos de desaparecer frente a las amenazas del Viejo mundo, los Demir Melek refugian sus esperanzas de supervivencia ayudando a las Razas Antiguas (de las cuales provienen) creando la Ciencia Antigua; a medida que se identifican con sus respectivas civilizaciones primitivas comienza la disputa entre su propia sociedad, provocando la ira de los Titanes, protectores del equilibrio del mismo mundo que ahora los Demir Melek comienzan a trastocar. Previsores de su propia destrucción en la guerra abierta con los Titanes, los Demir Melek se encierran en éstasis aguardando la hora de volver a ocupar su respectivo lugar.

Con el paso de los siglos las civilizaciones antiguas dejan caer en el mismo olvido que a los Demir Melek la tecnología que estos crearon, la Ciencia Antigua, desarrollando entorno a ella sus propios mitos y leyendas, considerándola la magia más poderosa jamás creada. Sus propias civilizaciones evolucionan, y mientras los Titanes casi extintos deciden retirarse a la espera de que su presencia sea necesaria. Y así llegamos a la Edad Media de Karērmian, después de ciclo y medio de historia...

(Historia creada por Luis Miguel Cáceres Pedreño "Soren" y revisada por Joel Brito Barrera "Lord Dobermann Tiberium", con ayuda de Airam González Padrino "Lyo")